jueves, 4 de diciembre de 2008

El espectador

¿Nunca te has sentido espectador de tu vida? Esa es la rara sensación que he tenido durante estos últimos meses. Dicen que cuando uno muere ve pasar en pocos segundos toda su vida y que esto momento se hace eterno. Cuando yo escuche esto me preocupe, inmediatamente me tome los signos vitales y puede comprobar que aunque sufro de la presión aun tengo pulso. Esto me tranquilizo porque creí haberlo perdido todo a los quince años.


En estos meses he dejado que las cosas se pasen entre mis dedos y no me preocupe por exprimirlas, curiosamente este aparente desgano me ha permitido analizar mi mundo, lo que he creado alrededor. He sido un espectador privilegiado de momentos tan profundos como un shot, he visto la sonrisa inacabable de la música, he limpiado mis ojos y he sentido el suspenso de la espera de una respuesta. Sé que no siempre podre tener esta actitud, pero creo que es algo que todos deberíamos hacer cada cierto tiempo. Es solo una cuestión de actitud dice el gran Fito, atreverse a desplazarse en el tiempo. Y es un alivio poder esbozar una sonrisa luego de tantas bajas y algunas muy buenas altas en mi caótico viaje.

Hablando de la actitud de espectador, inicio de toda esta sesión. Déjenme contarles el porqué, que inicio todo esto. La improvisación teatral, la nueva pasión de mi vida, ha trasladado su filosofía a mí. Con esto no me refiero que ando mis días improvisando mis pasos, y en todo caso este es un hábito anterior por el cual no debo culpar a mi querida impro. La filosofía a la que me refiero es la de la ESCUCHA y la del juego. Sé que suena fácil y hasta tonto, pero cuando fue la última vez que te tomaste un momento para escuchar a alguien que tal vez ni conocías y te concentraste en su tono de voz, cuando miraste fijamente a alguien a los ojos y trataste de comprobar si son como ventanas. Cuando fue la última vez que te pusiste a jugar como un niño acompañado solo por tu imaginación.

Permitámonos ver nuestra vida y que no nos la cuente un tercero, musicalicemos nuestros momentos, solo luego de vernos y escuchar nuestro mundo seguiremos escribiendo nuestras historias. Creo que el final de toda historia es importante, pero solo tiene sentido porque es el fin de un proceso. Que no nos pase que volteemos y no sabemos en donde estamos. Nunca estés rodeado de gente y te sientas solo, solo tienes que prestar atención y espectar lo que pasa.

¿Que fue lo ultimo que te sentaste a ver?






No hay comentarios: